¿Ya tienes tu MV-278? Perfecto, ahora toca el examen de manejo. Tú escoges el sitio y nosotros agendamos tu examen Clase D ahí. ¿No tienes carro? Te tenemos uno asegurado listo para ese día.
Completa tus datos y te llamamos o te escribimos para fijar la fecha.
Cada servicio tiene un precio fijo. La tarifa del examen del DMV se le paga al estado junto con tu solicitud de licencia, así que no va incluida en lo que te cobramos.
Escoges el sitio y te aseguramos una fecha. Lo normal es esperar entre 5 y 9 semanas.
Ver más →Buscamos los espacios más próximos. Lo normal es esperar entre 1 y 3 semanas.
Ver más →Un carro asegurado y listo para el DMV te espera en el sitio. Incluye vuelta de práctica.
Ver más →Sin el MV-278 no hay examen. Necesitas ese certificado antes de poder agendar cualquier fecha.
Escoge el sitio y luego Estándar o Rápida. Te mandamos el día y la hora por mensaje de texto o correo.
El carro te está esperando en el sitio. Primero das una vuelta corta para soltarte y después presentas el examen.
Entre tu permiso de aprendiz (learner permit) y una licencia de Nueva York de verdad solo queda un paso: el examen de manejo (road test). Sales a manejar por calles normales de la ciudad con un examinador del DMV dentro del carro, que va evaluando cómo controlas el carro. ¿Pasas? Tienes tu licencia. ¿No pasas? Practicas un poco más y lo vuelves a intentar.
Antes de que alguien pueda agendarlo, necesitas tres cosas en orden. Un permiso de aprendiz vigente, emitido en Nueva York. Al menos un examen de manejo sin usar en tu récord del DMV. Y un curso pre-licencia (pre-licensing course) terminado: para la mayoría de los adultos es la clase de 5 horas con su certificado MV-278, o si no, un programa de educación vial (driver ed) de high school o de universidad que entrega el MV-285. Ojo: la clase de 5 horas es pura teoría (reglas de tránsito, riesgos, alcohol y drogas, cómo compartir la vía). La habilidad al volante la sigues sacando de la práctica.
El DMV hace los exámenes Clase D en sus propios sitios, y el manejo se hace en calles de la ciudad. Nuestra lista tiene 27 sitios en NYC: 6 en Brooklyn, 12 en Queens, 3 en el Bronx y 6 en Staten Island. En Manhattan no hay ninguno, así que si vives ahí te toca examinarte en otro condado (borough). Y no estás amarrado a tu zona: Nueva York te deja presentar el examen en cualquier sitio del estado.
¿Cuánto tiempo toma? No hay una duración oficial publicada por el DMV para el recorrido Clase D, así que desconfía de quien te jure un número exacto de minutos. Calcula tiempo para mucho más que el manejo: llegar, esperar tu turno, la revisión de documentos y las fotos. Los exámenes son casi siempre entre semana. En sábado, los espacios son contados.
Lo que te juegas: si pasas, te dan una licencia provisional (interim license) en línea que ya te deja manejar, y la tarjeta con foto te llega por correo en unas 2 semanas. Si tienes 18 años o más, arrancas un período de prueba (probation) de seis meses. Si eres menor de 18, te dan una licencia junior con sus propias restricciones. Si no pasas, tu permiso sigue valiendo hasta que se venza y puedes volver a examinarte después de por lo menos 14 días.
Así se desarrolla un día típico de examen en la ciudad, desde que sales de tu casa hasta que ves el resultado. Si conoces el orden de antemano, te quitas muchas dudas de encima. Y buena parte de los nervios también.
El mal tiempo o una obra en la calle pueden cancelar o mover un examen. Esa misma mañana, antes de salir, busca tu cita en el sistema de agendamiento del DMV. Te toma un minuto y te puede ahorrar un viaje en vano.
Te recomendamos estar por la zona 30 minutos antes, o 60 si vas a usar nuestro carro, para que la vuelta de calentamiento no sea a las carreras. La página del DMV menciona llegar con hasta 15 minutos de anticipación; el colchón extra es por el tráfico y por el estacionamiento. Lo verdaderamente peligroso es llegar tarde: quizás el examinador ya no pueda tomarte el examen y tendrías que sacar otra fecha.
Algunos sitios no tienen dónde cubrirse, así que mira el pronóstico y vístete para el clima. Ponte zapatos cómodos que te dejen sentir bien los pedales. Lo que no necesites, déjalo en casa.
Las indicaciones que el DMV da a las escuelas de manejo describen al carro acomodándose al final de la fila del examen, con los papeles listos para el examinador. Ten en la mano tu permiso con foto, tu MV-278 original (o MV-285), tu MV-262 si eres menor de 18 y la licencia física de tu acompañante. Nada de tenerlos enterrados en el fondo de la mochila.
Antes de manejar, el examinador te toma fotos a ti, a tus documentos, a tu permiso y al carro. Unos papeles vencidos o unas placas temporales (in-transit) no son algo que quieras descubrir en la fila, así que resuélvelos con días de anticipación.
Manejas por calles normales de la ciudad y sigues las indicaciones del examinador. Estacionarte en paralelo te toca sí o sí, y también puede salir una vuelta en tres puntos (three-point turn). El mismo DMV les explica a las escuelas de manejo que el examinador no está tratando de hacerte caer. Tú enfócate en manejar seguro y en escuchar con atención.
Cuando termina el recorrido, te entregan una tarjeta con las instrucciones para ver tu resultado en línea. Guárdala en un lugar seguro. Después vete a casa e intenta relajarte.
A partir de las 6 p.m. del día del examen, el resultado ya está en línea. ¿Pasaste? Te dan una licencia provisional en línea; llévala siempre junto con tu permiso con foto hasta que te llegue por correo la licencia con foto, en unas 2 semanas. ¿No pasaste? Tu permiso sigue sirviendo y puedes volver a agendar después de por lo menos 14 días.
La hoja de calificación del examen Clase D no es pública. Lo que el DMV sí publica, en su guía para escuelas de manejo, es la lista de áreas que califican los examinadores: giros, estacionamiento en paralelo, observación, vueltas en U, criterio y reglas de tránsito. Así se ve cada una en las calles reales de NYC.
Según el Manual del Conductor (Driver's Manual), está en todos los exámenes sin excepción. Al terminar, tus ruedas tienen que quedar a un pie de la acera o menos. El truco del manual para empezar: detente al lado del carro que está delante del espacio, a unos dos pies de distancia, y luego retrocede despacio.
Métete al carril correcto con tiempo, frena antes de llegar a la esquina y no cuando ya estás girando, y termina en el carril que te corresponde. Las esquinas de NYC están llenas de gente cruzando, así que revisa el cruce peatonal cada vez, sin excepción.
La ley de Nueva York pide que prendas la direccional con 100 pies de anticipación como mínimo antes de girar o de cambiarte de carril. En las cuadras cortas de la ciudad, eso significa ponerla antes de lo que te parece natural.
Antes de frenar o de cambiarte de carril, mira los espejos. Voltea por encima del hombro para cubrir los puntos ciegos y échale un vistazo a todo alrededor antes de despegarte de la acera. Haz tus revisiones de forma tan clara que el examinador las pueda ver.
Te pueden pedir que des la vuelta en una calle estrecha de dos sentidos. El método del manual es la vuelta en tres puntos: revisa el tráfico en ambos sentidos, aprovecha todo el ancho de la calle y hazla suave y bajo control.
Las vueltas en U también se califican, y saber dónde están prohibidas es parte de la habilidad. En la ciudad no se permiten en zonas comerciales, donde un letrero de NO U-TURN lo indique, en zonas escolares ni en ningún punto donde los demás conductores no te puedan ver desde 500 pies en cada dirección.
Aquí pesan tus decisiones: guardar un buen colchón de espacio, escoger huecos seguros en el tráfico, ceder el paso cuando toca y no perder la calma con camiones en doble fila, ciclistas y peatones que se lanzan a la calle de repente.
Paradas completas en las señales de alto (STOP), derecho de paso en las intersecciones, límites de velocidad, zonas escolares y marcas en el pavimento. Es el manejo de todos los días, y el examinador lo ve todo.
Los sistemas de aviso, como la alerta de punto ciego, las cámaras y los sensores de estacionamiento, pueden quedarse prendidos. Lo que queda fuera: el control de crucero adaptativo y el estacionamiento automático en paralelo. El examinador decide si manejaste seguro sin apoyarte en la tecnología.
En internet vas a encontrar tablas de puntos por todos lados. Vienen de escuelas de manejo, no del DMV, que no tiene ninguna escala de puntos publicada ni una lista oficial de errores que te reprueban automáticamente en el examen Clase D. El examinador evalúa todo tu recorrido, y es su criterio el que decide el resultado. Tu resultado sale en línea después de las 6 p.m. del día del examen.
¿Vives en Manhattan? Vas a tener que examinarte en otro condado. Allí no hay sitios de examen, así que todos van a Brooklyn, Queens, el Bronx o Staten Island.
En Brooklyn tienes seis lugares para presentar el examen de manejo, repartidos entre la costa de Red Hook, Coney Island, Canarsie y Starrett City.
Ningún condado tiene tantas opciones: Queens cuenta con doce sitios de examen, desde Astoria Heights y Whitestone en el norte hasta Laurelton y Rosedale en el sureste.
En el Bronx puedes examinarte en uno de estos tres sitios: Havemeyer Avenue, Riverdale o Strang Avenue.
Staten Island tiene seis sitios de examen repartidos por toda la isla, de Mariners Harbor en el norte a Woodrow en el sur.
En el sitio, el DMV no te presta carro. Tú llevas uno, y antes de empezar el examinador le toma fotos, así que tiene que estar en regla desde antes de que llegues. Aquí va lo que debe cumplir cualquier carro de examen, quién tiene que ir contigo y cómo decidir entre tu carro y el nuestro.
El registro debe seguir vigente el día del examen. Revisa la fecha de vencimiento hoy, no la noche anterior: así, si toca renovarlo, todavía llegas a tiempo.
El carro tiene que estar asegurado. Para un carro con registro de Nueva York, la póliza tiene que ser de una aseguradora con licencia en Nueva York, y el nombre que aparece en el seguro debe coincidir exactamente con el del registro.
Los carros de Nueva York necesitan una inspección de seguridad cada 12 meses como mínimo. Mira la calcomanía del parabrisas y asegúrate de que no se venza antes de la fecha de tu examen.
Dos placas permanentes, asignadas a ese carro y puestas en él. Un carro que todavía anda con permiso de tránsito temporal (in-transit) no sirve para el examen.
El carro tiene que funcionar bien. La ley del estado ya pide que cualquier carro en circulación tenga frenos y dirección que respondan, claxon, limpiaparabrisas, direccionales y luces de freno, así que pruébalos uno por uno la semana antes.
Cada puerta y cada cinturón de seguridad tienen que servir. El del pasajero de adelante es el que más importa: debe estar disponible y limpio, porque es el que usa el examinador.
El DMV pide que el carro esté limpio. Quita las cosas del asiento de al lado y del piso, vacía los portavasos y haz que el examinador vaya a gusto.
La ley del estado pide un espejo que muestre el tráfico detrás de ti, además de un espejo exterior izquierdo en los carros registrados en Nueva York desde 1968 en adelante. Y el polarizado del parabrisas y de las ventanas delanteras laterales tiene que dejar pasar al menos el 70% de la luz.
Durante el examen quedan prohibidos el crucero adaptativo y el estacionamiento automático en paralelo. Los sistemas de aviso, como el monitor de punto ciego, las cámaras y los sensores de estacionamiento, sí están permitidos, igual que el asistente de mantenimiento de carril y el frenado automático de emergencia.
¿Vas a examinarte en un carro rentado? Lleva el contrato de alquiler y una autorización por escrito para usar ese carro en un examen de manejo. Sin las dos cosas, estás arriesgando tu día de examen.
No puedes llegar solo. Nueva York exige que vayas con un conductor acompañante con licencia. Si esa persona te lleva manejando al sitio, tiene que ser mayor de 18 años. Si llegas manejando tú con tu permiso, tiene que tener 21 años o más, porque quien maneja con permiso siempre necesita a su lado a alguien de 21 años o más con licencia para ese vehículo. Tu acompañante debe traer una licencia física válida para el carro del examen; el NY Mobile ID no cuenta, ni para esa persona ni para ti. Y es la única que puede ir contigo: nada de amigos, nada de familia, nada de grupo de apoyo. ¿No tienes carro, o no tienes a nadie con licencia que te lleve? Para esa situación está pensado nuestro servicio de carro para el examen.
Tu propio carro, o el de alguien de tu familia, tiene una gran ventaja: ya lo conoces. Sabes dónde quedan los espejos, cómo frena y cuánto espacio necesitas para meterte en paralelo. Si practicaste en él, tiene los papeles al día y placas permanentes, y cuentas con un acompañante con licencia que tiene la edad que pide la ley, puede ser una decisión inteligente.
El detalle es que todos los requisitos corren por tu cuenta. Una calcomanía de inspección vencida, una luz de freno fundida, un cinturón que no abrocha o un acompañante que te cancela la noche anterior, y puede que tu examen no se haga. Eso significa volver a agendar y volver a esperar. Si piensas usar tu carro, repasa la lista de arriba por lo menos una semana antes, cuando todavía hay tiempo de arreglar lo que falle.
Nuestro carro te quita la logística de encima. Está totalmente asegurado, viene listo para el examen del DMV y llega a tu sitio de examen, lo que resuelve los dos problemas clásicos: no tener carro y no tener a nadie con licencia que te lleve. La contra es que nunca lo has manejado. Por eso incluye una vuelta corta de calentamiento y por eso te pedimos llegar 60 minutos antes. A $115 por día de examen, vale la pena cuando la otra opción es un carro prestado que no te da confianza o salir a buscar acompañante a última hora.
El seguro está cubierto, así que no tienes que pedir un carro prestado y cruzar los dedos para que la póliza esté en orden.
El carro viene preparado para el examen, así que la parte del vehículo en la lista no la tienes que perseguir tú.
El día del examen encuentras el carro en tu sitio. Nadie tiene que llevarte hasta allá en él.
Antes de que el examinador entre al carro, una vuelta breve te deja acomodarte con el asiento, los espejos, los pedales y el volante.
Calcula estar ahí una hora antes de tu cita, y no los 30 minutos de siempre, para hacer el calentamiento con calma y sin correr.
Combínalo con una cita Estándar o Rápida, o súmalo después, cuando ya tengas tu fecha. Un solo precio fijo: $115 por día de examen.
En cuadras cortas es fácil prender la direccional justo en la esquina. La ley pide avisar desde 100 pies antes, como mínimo, cuando vas a girar o cambiarte de carril, así que ponla antes de lo que te nace.
El estacionamiento en paralelo entra en todos los exámenes, y terminar a más de un pie de la acera es una forma fácil de perder terreno. Practica entre carros estacionados de verdad, no con conos en un estacionamiento vacío.
Mirar los espejos moviendo solo los ojos puede parecer que no revisaste nada. Voltea la cabeza para revisar los puntos ciegos y antes de arrancar, para que el examinador vea que estás mirando.
Ir a paso de tortuga no es detenerse. Para por completo en la línea, mira a los dos lados y avanza solo cuando te toque.
Nada de vueltas en U en zonas comerciales de NYC, en zonas escolares, donde un letrero las prohíba ni donde los conductores no te alcancen a ver desde 500 pies en cada sentido. ¿Tienes dudas? Mejor no la hagas.
Si el carro con el que practicas se estaciona solo o mantiene la velocidad con crucero adaptativo, practica con esas funciones apagadas. No se pueden usar en el examen, y el examinador evalúa si manejaste seguro por tu cuenta.
Con permiso de aprendiz, las zonas de examen del DMV están vedadas para practicar. Busca calles parecidas en tu propio barrio: carros estacionados a los dos lados, señales de alto, zonas escolares y cruces peatonales con mucho movimiento.
Un MV-278 fotocopiado, un MV-262 olvidado o un acompañante que solo trae Mobile ID pueden acabar con tu día antes de que avances un solo pie. Prepara tus documentos la noche anterior y revísalos dos veces.
Tu MV-278 tiene un año de vigencia a partir de la fecha en que se emitió, y no se puede renovar. Asegúrate de tener el original, no una copia. ¿Lo perdiste? Solo la escuela que dio tu curso te lo puede reponer, así que pídelo con tiempo.
Decide ya qué carro vas a usar. Revisa las fechas del registro, del seguro y de la inspección, y también las placas, y confirma que tu acompañante con licencia está libre ese día. Si algo de eso te da mala espina, reserva nuestro carro ahora y no andes corriendo después.
Practica hasta que puedas quedar a un pie de la acera o menos sin pensarlo demasiado. Usa el método del manual: ponte al lado del carro de adelante, a unos dos pies, y retrocede despacio y parejo.
Busca calles tranquilas y angostas de doble sentido y practica dar la vuelta en tres movimientos. Después repasa dónde están prohibidas las vueltas en U en la ciudad, para no hacer una por pura costumbre.
El DMV aconseja sumar 50 horas de práctica como mínimo antes del examen: 15 de ellas después de que se ponga el sol y 10 con tráfico de moderado a pesado. ¿Te faltan horas? Usa estas dos semanas para ponerte al día, siempre con un supervisor de 21 años o más que tenga licencia.
La página del DMV para prepararte para el examen tiene el enlace a un video llamado Preparing for a Class D (Passenger Vehicle) Road Test. Es gratis, viene directo del estado y vale la pena verlo por lo menos una vez.
Deja listos tu permiso con foto, tu MV-278 original, tu MV-262 si eres menor de 18 y tus lentes si tu permiso los exige. Revisa el clima y busca tu cita, por si la movieron.
Come algo, sal temprano y calcula estar ahí 30 minutos antes, o 60 con nuestro carro. Solo va contigo tu conductor acompañante, así que los demás se quedan en casa.
Los adolescentes tienen un permiso de aprendiz junior y deben esperar por lo menos 6 meses desde la fecha en que se emitió antes de agendar su examen. Si el permiso estuvo suspendido, ese tiempo no cuenta para los 6 meses. También necesitas 50 horas de manejo supervisado como mínimo, 15 de ellas después del atardecer. Tu papá, tu mamá o tu tutor certifica esas horas en el formulario MV-262, y tienes que entregarle al examinador un MV-262 completo en cada examen, no solo en el primero. Las horas con un instructor de escuela de manejo o con un maestro de educación vial cuentan para las 50.
Tus opciones de curso también cambian. El curso pre-licencia en línea a tu propio ritmo solo se abre a partir de los 18 años. Los adolescentes toman un curso presencial o una clase a distancia en vivo, dictada en tiempo real por un instructor, las dos abiertas desde los 16 años. La otra vía es completar la educación vial de high school o de universidad y recibir un MV-285.
Ahora viene el gran detalle de NYC. Con una licencia junior (DJ) no puedes manejar en ningún lugar de los cinco condados, a ninguna hora. La única salida antes de los 18 es la educación vial aprobada: alguien de 17 años con un MV-285 puede sacar una licencia Clase D normal. Por esa razón, el DMV les recomienda a los adolescentes que van a manejar mucho en la ciudad pensar en esperar hasta los 18 para el examen. Con permiso junior, en NYC solo se puede practicar de 5 a.m. a 9 p.m., en un carro con doble control y con tu papá, tu mamá, tu tutor, un maestro de educación vial o un instructor de escuela de manejo de 21 años o más.
⏰ Llega con 30 minutos de anticipación. Si usas nuestro carro, que sean 60 minutos para que te dé tiempo de practicar.
Sí, a menos que hayas terminado la educación vial de high school o de universidad (MV-285). Si en tu récord no aparece un curso pre-licencia terminado, el sistema del DMV no deja que nadie agende tu examen, ni siquiera nosotros. Nuestra clase en línea en vivo cuesta $40, el certificado MV-278 va incluido y tenemos grupos en inglés y en español.
Es la clase pre-licencia de Nueva York: unas 5 horas sobre reglas de tránsito, manejo defensivo, conductas de riesgo, y alcohol y drogas, sin nada de tiempo al volante. La necesita casi todo el que vaya a sacar su primera licencia en Nueva York (la excepción es quien terminó la educación vial y tiene el MV-285), incluidos los recién llegados con licencia de otro país y quienes tienen una licencia de NY que venció hace 2 años o más. Las licencias de otro estado de Estados Unidos o de Canadá muchas veces se pueden canjear en lugar de eso.
No, y el propio DMV lo dice. La clase cubre la parte teórica del manejo. Lo que califica el examinador, como estacionarte en paralelo, girar y observar, sale de las horas de práctica con un conductor con licencia o de clases de manejo.
Un año desde la fecha en que se emite. No se puede renovar, así que si se te vence, te toca tomar el curso otra vez. Lleva el original a tu examen de manejo; las copias no se aceptan.
Con nuestra cita Estándar, a la mayoría le sale una fecha a unas 5 a 9 semanas de distancia; depende del sitio. Con la Rápida salimos a buscar los espacios más próximos, a menudo en varios sitios cercanos, y lo normal es un examen dentro de 1 a 3 semanas, más o menos. Si eres flexible con el sitio, casi siempre consigues fecha antes. Los exámenes son casi siempre entre semana.
Tu permiso de aprendiz físico con foto, el original de tu MV-278 (o tu MV-285), un MV-262 completo si eres menor de 18, y lentes o lentes de contacto si tu permiso los pide. Y además, un acompañante con licencia física y un carro en regla para el examen. ¿No tienes carro? Reserva el nuestro.
Solo tu conductor acompañante con licencia. Tiene que ser mayor de 18 si te lleva manejando, o tener 21 años o más si llegas manejando tú con tu permiso, y necesita una licencia física que sea válida para ese carro. En el sitio no se permiten otros pasajeros.
No, si reservas el nuestro. El DMV no pone carros, pero el nuestro cuesta $115 por día de examen. Está totalmente asegurado, viene listo para el examen del DMV, llega a tu sitio e incluye una vuelta corta de calentamiento previa. Está pensado para quien no tiene carro ni a nadie con licencia que lo lleve.
Sí, siempre que cumpla las reglas: registro, seguro e inspección al día, placas permanentes, todo funcionando y el interior limpio. Si es rentado, lleva el contrato y una autorización escrita para usarlo en un examen de manejo.
Igual tienes que pasar por el examen escrito, la clase de 5 horas y el examen de manejo. Si tu licencia no está en inglés, lleva al examen de manejo un Permiso Internacional de Manejo (International Driving Permit) o una traducción certificada. Cuando pases, le entregas tu licencia extranjera al examinador.
Tu permiso no pierde validez hasta la fecha en que vence. Espera por lo menos 14 días y vuelve a agendar. Lo que pagaste por tu permiso cubre dos exámenes de manejo; después de dos intentos fallidos, pagas $10 por otros dos en los servicios en línea del DMV antes de poder agendar.
Al terminar el recorrido, recibes una tarjeta con los pasos para consultar tu resultado en línea. Ahí aparece después de las 6 p.m. del día del examen. Si pasaste, te dan una licencia provisional en línea y la licencia con foto te llega por correo en unas 2 semanas.
Claro. Si nos avisas con 48 horas o más, te ayudamos a escoger un día nuevo. Reprogramar puede tener un costo.
No. Trabajamos por nuestra cuenta, como servicio privado independiente. Todos los exámenes de manejo los hace el DMV en sus propios sitios, y lo que cobra el DMV va para el estado, aparte de nuestros precios.